Si convives con un perro, antes o después habrás tenido que limpiar una mancha de pis o un charco de orina, ¿o no? Puede que sea un cachorro que todavía no tenga aprendidas unas conductas higiénicas (o no pueda aguantar el tiempo suficiente entre paseo y paseo), un perro recién salido de la protectora o un sénior cuya vejiga ya no es lo que era… Hay una decena de posibilidades (o más), pero lo que es obvio es que, si hay un pis en el suelo, en la alfombra o el sofá… ¡toca limpiarlo!

Productos eficaces para eliminar la orina

Para limpiar orina nunca uses lejía o amoníaco (luego te explico por qué), sino detergentes enzimáticos específicos para eliminar la mancha y el rastro de olor que deja el pis del perro. Desde nuestro punto de vista, aquello en lo que nos centramos como humanos es en hacer que las manchas desaparezcan, ¿verdad? Tiene lógica, lo que molesta es el olor, pero también la mancha en sí «a nivel visual». Sin embargo, los detergentes “tradicionales” pueden no eliminar la huella olfativa del perro, por lo que se mantiene un rastro (ya sabes, los perros tienen un olfato muchisísimo más desarrollado que nosotros).

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A diferencia de la lejía o el amoníaco, los detergentes enzimáticos conseguirán eliminar mancha y rastro por completo. No obstante, en España habrá unas marcas y en Latinoamérica otras, así que lo mejor es preguntar en el supermercado. Aun así, sin intención de hacer publicidad gratis, yo conozco Kalia Oxiaction, Envii Pet Fresh, Nitrox-Pet o Simply-Solution que rondarán los diez euros el litro. Un remedio más casero, pero muy efectivo, es mezclar vinagre con bicarbonato para eliminar la huella olfativa también.

Zinneke Pis, el perro meón de Bruselas.

Por descontado, como indicaba al inicio del artículo, el uso de limpiadores y el pis en casa (excepto en perros ancianos para los que, probablemente, haya que compaginar con otras soluciones) debe ser una fase tanto en cachorros como en perros adultos que están adaptándose, pero la solución es enseñar a tu perro a orinar en la calle.

Recuerda: si no sabes cómo enseñar a tu perro a hacer sus necesidades (o te está costando), en Tandem Dogs podemos ayudarte. 😉

¡NUNCA lejía ni amoníaco! (para limpiar orina)

Al inicio del artículo he mencionado que la lejía y el amoníaco están contraindicados para la limpieza de orín. Pero ¿por qué? Esto es algo que, hasta hace poco, no se explicaba demasiado y es tan sencillo como que la lejía es un detergente amoniacal (y el amoníaco es amoníaco) y la orina contiene amoníaco. O sea, si limpias con este tipo de detergentes, el perro puede verse atraído por la huella olfativa que desprenden y hacer pis donde has limpiado, generando un círculo vicioso en el que tú limpias porque se ha hecho pis ahí y el hace pis porque has limpiado con detergente amoniacal. Cuanto más limpias con ese tipo de detergente, más claro le dejas que ese sitio es adecuado para hacer pis y consigues justo lo que estabas intentando evitar.

A su vez, los productos típicos de limpieza pueden no ser efectivos porque no eliminan la huella olfativa (no contienen enzimas para combatir el olor) y, en algunos casos, pueden incluso tener un efecto similar a la lejía o el amoníaco. En cualquier caso, no te compliques: por unos pocos euros, las ventajas de los detergentes enzimáticos son enormes.

Quizá necesitas algo más. Por ejemplo…